Leucorrea o Flujo Blanco

Lavados milagrosos

Los flujos blancos son habituales pero no se acostumbre a ellos.  Solucione esa comodidad de una forma muy sencilla: elabore un cocimiento con un puñado de hojas de arrayán y otro de hojas di nogal en un litro de agua.  Después hágase lavados vaginales diariamente con ese líquido, el cual actuará como un antiséptico haciendo que desaparezca el flujo.

Válgase del molle

El molle es un árbol verdaderamente bendito, tanto que se le conoce con el apodo de "árbol de la vida".  Aunque tiene múltiples usos en medicina natural, en el caso concreto del flujo vaginal haga un cocimiento con sus hojas y dese un baño de asiento con esta agua, procurando que el líquido le irrigue las paredes vaginales.

El buen romero

Para ponerle punto final a las "flores blancas", nombre popular del flujo vaginal, beba tres veces al día una infusión hecha con una ramita de romero.

Depurativo interno

La leucorrea puede y debe evitarse mezclando tres puñados de ortiga y borraja con dos puñados de tomillo; hierva todo en un litro de agua durante dos minutos. Después deje reposar un rato, cuele y beba una taza antes de cada comida durante 15 días; descanse un mes y repita de nuevo todo el procedimiento. ¡Solucionará la causa de los incómodos flujos!

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Un consuelo de primera

Aunque parezca extraño

Este medicamento se prepara orinando en una vasija limpia y agregando un puñado de sal común, bien molida; cualquier llaga puede lavarse con ese líquido y luego se aplican talcos corrientes sobre la herida.  Los buenos efectos serán simplemente incontrovertibles.

Todo un tormento

Como una plastilina

Es terrible soportar ese dolor en la cintura y la cadera producido por el lumbago.  Pero su movimiento puede volver a ser flexible y normal si prepara un cocimiento con un puñado de romero y otro de salvia en un litro de agua.  Beba tres tazas diarias y pronto sentirá como si su cuerpo fuera de plastilina.

En toda presentación

Sonrisas que iluminan