Indigestión

La hora del limón

Si lo ataca una fuerte indigestión, entonces ha llegado la hora de recurrir al limón; beba una taza chica de agua junto con el jugo de un limón y pronto se sentirá restablecido.

Excesos lamentables

Una comida abundante es tentadora para cualquier persona, y excederse no es ningún pecado; pero a la hora de la indigestión se escuchan muchos lamentos que podrían evitarse con tan solo tomar media cucharadita de bicarbonato disuelto en un vaso de agua. Hágalo y su digestión recuperará el ritmo normal.

Repare el daño

Si se excedió en la cantidad de comida, ingiriendo más grasas, picantes y licores de los que su estómago resiste, beba inmediatamente una infusión de coca y anís mezclado con una cucharada de vinagre. También puede probar con yerba luisa.

Evite la gaseosa

Si ha quedado indigesto luego de alguna de las diarias comidas, lo mejor que puede hacer es evitar a deshoras el consumo de bebidas gaseosas, las que solamente conseguirán ponerle en peor estado su estómago.

Pecadillos veniales

fío está bien que haya comido más de lo que necesitaba, ni que haya masticado mal, ni que haya escogido precisamente los manjares más , irritantes. Pero todos ellos son pecadillos veniales que puede remediar tostando un puñado de trigo y poniéndolo a hervir en un litro de agua. Consuma una taza después de cada comida, y así no tendrá que sufrir las penitencias de la indigestión.

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Como al pétalo de una flor

Trate sus ojos con gran delicadeza, especialmente si están inflamados o padecen de alguna irritación.  En esos casos vierta cinco gramos de pétalos de cualquier flor y ponga a hervir durante tres minutos. Después aplíquese compresas tibias sobre los párpados cada doce horas y así logrará solucionar este problema.

El tamarindo es la clave

El bazo es un órgano pequeño, pero tiene una enorme importancia. Si se le inflama, saque la pulpa de un tamarindo, con todo y semillas, y mézclela con el zumo de un limón; añada una taza de agua y licue. Consuma varias tazas diarias del líquido resultante.

Pañitos benditos