Ictericia

Odiosos amarillo

La ictericia se detecta fácilmente por la tonalidad amarillenta que adquiere la piel. Para recuperarse ponga a hervir un puñado de culantro, otro de orégano, uno más de salvia y un cuarto de poleo, en medio litro de vinagre. Aspire los vapores que se desprenden del cocimiento y así comenzará a mejorar.

Hígado invencible

Si su hígado anda bien no tiene por qué aparecer esa coloración amarilla en todo el cuerpo. Pero si ese es su caso entonces debe cocinar varias hojas de col y ponerlas bien calientes sobre el vientre, a la altura del hígado. También es muy recomendable que prepare un cocimiento con un puñado de diente de león, uno de hojas de boldo y hojas de alcachofa. Bébase tres tazas diarias y así eliminará la ictericia.

Tono natural

Una tez amarilla es, a todas luces, un síntoma preocupante; pero en vez de angustiarse lo mejor es que prepare una infusión con semillas de lino y que la beba frecuentemente.

Quizá también te interese
Contenido Relacionado

No olvide la lechuguita

La falta de sueño se contrarresta eficazmente con el agua de chancaca. Simplemente, agréguele unas hojas de lechuga bien lavadas y deje hervir diez minutos. ¿El resultado? ¡Felices sueños!

La tentación de la manzana

Para un ardiente abrazo de sol...

Como al pétalo de una flor

Trate sus ojos con gran delicadeza, especialmente si están inflamados o padecen de alguna irritación.  En esos casos vierta cinco gramos de pétalos de cualquier flor y ponga a hervir durante tres minutos. Después aplíquese compresas tibias sobre los párpados cada doce horas y así logrará solucionar este problema.

El tamarindo es la clave

El bazo es un órgano pequeño, pero tiene una enorme importancia. Si se le inflama, saque la pulpa de un tamarindo, con todo y semillas, y mézclela con el zumo de un limón; añada una taza de agua y licue. Consuma varias tazas diarias del líquido resultante.

Pañitos benditos