Fitoterapia

La efectividad de la medicina natural es impresionante y se ha comprobado a través de los años. Si se toman en cuenta todos los factores mencionados, la fitoterapia puede sorprender a más de un incrédulo.

Trate de comprar las plantas en un lugar donde garanticen que las hierbas han sido sembradas sin plaguicidas, con una técnica de secado apropiado y en un lugar alejado del moho.

Las plantas se pueden utilizar de varias maneras:

  • Como infusión: cuando se tiene la planta en un recipiente; se le agrega agua caliente, se mantiene durante diez minutos en esa agua y luego se cuela.
  • De cocción: se hierve la planta, se cuela y se toma.
  • Maceración: Cuando la planta se deja 24 horas en agua para que desprenda todas sus propiedades
  • Tinturas: Lo mismo de la maceración pero en vez de agua se deja reposar en alcohol
  • Cataplasma: Lavar bien la planta recién cortada. Se muele. La masa resultante se pone sobre el lugar afectado por el tiempo necesario. Cuando el cataplasma se seca, se bota.
  • Inhalaciones: Se prepara la planta, se cocina, cuando está hirviendo se hecha una parte del cocimiento en una olla. Lo demás se deja caliente y listo para usarse luego. Se cubre la cara con una toalla o sábana y se aspiran los vapores
  • Gárgaras
  • De manera natural

La naturaleza nos brinda mucha ayuda pero es conveniente que su uso sea de manera racional para no convertirla en un arma de doble filo que atente contra la salud del que las utiliza

Antes de consumir cualquier tipo de plantas, es indispensable consultar a un experto o conocedor. Sobre todo, deben tener cuidado adicional mujeres embarazadas, personas con presión alta o enfermedad coronaria.

Si se está tomando algún medicamento recetado por un médico, éste nunca debe dejarse para reemplazarlo por una hierba, sin antes consultar con el médico.