Dolor de Oído

A palabras sabias, oídos sanos

Cuando el oído duele no hay nada en el mundo que nos devuelva la calma, excepto un buen remedio.  Consiga dos o tres hojas de llantén y lávelas bien con agua fría, luego de lo cual deberá machacarlas y la pulpa resultante será colada a través de una tela previamente hervida. Y cuando duela el oído, ponga en el conducto auditivo dos gotas de este exprimido de llantén.

Perfume su dolor

Entibie una pequeña cantidad de perfume femenino (pero tenga cuidado porque es inflamable); luego aplíquese tres gotas en cada oído y mientras se alivia disfrute del delicado aroma.

Quédese con la corteza

Con el guayacán no solo se construyen muebles de gran calidad, sino que su corteza bien machacada produce un líquido muy bueno para combatir el dolor de oído. Aplíquese tres gotas y repita   la dosis si persiste la molestia.

La dulzura de una madre

La naturaleza es un cofre de secretos que nunca dejan de sorprendernos. Fíjese, por ejemplo, que dos gotas de leche materna aplicadas en el oído son muy útiles para detener el dolor. Increíble, ¿verdad?

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